Conducción agresiva

La conducción de un coche
es y será siempre agresiva.

Agresiva por el humo que ahoga nuestros cielos.
Agresiva por sus ruidos que quiebran los silencios.
Agresiva por la velocidad a la que nos transporta.

El acelerador roba el tiempo para la reflexión.
Ahora estás aquí, luego allí.
¿y dónde queda el camino?