Hombre estrés

El hombre estrés hace presas a conductores ansiosos que circulan por la ciudad.

El hombre estrés es capaz de montar en cólera si un cilcista roza su retrovisor con el manillar.

El hombre estrés puede incluso recriminar a personas mayores por cruzar en verde-parpadeo y advertirle que los pasos de cebra no son lugares de paseo.

El hombre estrés acelera en los semáforos color ámbar.

Al hombre estrés le encantan los conciertos de claxon.

El hombre estrés habita en cada ciudad.

Si te pones al volante, ten cuidado no se apodere de ti.

Y si te cruzas con uno de ellos, no te pongas a su altura, no merece la pena caer tan bajo.

Dale unas vacaciones a tu televisor

Estamos en la semana sin televisión. Y os preguntaréis, pero si la tele no es contaminante. Pues sí, no sólo contamina tu mente, ideales y día a día. Si no que es el medio más eficiente que existe para abducirte al consumo. No estoy hablando de fotogramas que te meten sin que tes cuenta. Si no de la cantidad de publicidad que te “tragas” a lo largo del día.

Se calcula que un español ve la tele casi 4 horas de media al día. Pienso que es posible el autocontrol. Se trata de llegar a casa y no encender la tele. Existe la radio, la gente que vive contigo, el parque, la lectura, música, internet y porqué no, el bar, que en nuestro país es casi un centro cultural. Lo malo es que en la mayoría de ellos, también está la tele retumbando de fondo y como telón cualquier programa por absurdo que sea…

Háganme caso y denle unas vacaciones a su televisor. Ahora es un buen momento pues parece que la primavera nos visita definitivamente.

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